El creciente descrédito de las instituciones y círculos políticos nos lleva a una peligrosa espiral de escepticismo y aceptación. “Es lo que hay” (nos) decimos tratando de eludir la propia responsabilidad en lo que ocurre. Tal vez por eso, cuando algo se aparta de la “normalidad” lo calificamos de excepcional pero el enfoque correcto es considerarlo la excepción que muestra otros caminos posibles.

Buceando en la [visioClavis] llegué a la sorprendente Kira Bedi cuya biografía muestra dos esperanzadoras excepciones que de-muestran que la perspectiva de género no es algo que hay que añadir sino lo que tenemos que eliminar. En este caso los buenos ejemplos son dos:

  1. 1. El de su padre, que se enfrentó al sistema y a su propio padre al apostar por la educación para sus cuatro hijas en una época en que poco podían esperar las niñas en la India.
  2. 2. Y el de sus cuatro hijas, que supieron recoger el testigo de su fuerza para el cambio.

Kira Bedi comparte en este Ted los sorprendentes logros de su trayectoria. Fue la primera mujer policía en la India, Directora General de la Oficina de Investigación y Desarrollo de la Policía y fundadora de dos ONG’s en la India: Navjyoti, que se dedica a las acciones preventivas de control policial, en 1987, e India Vision Foundation, dedicada a programas de reforma en prisión, prevención del abuso de las drogas y cuidado de los niños, en 1994. En 2011 el Bharatiya Manavata Vikas Puraskar.

Ingresé en el Servicio de Policía de la India como una mujer dura, una mujer con energía inagotable porque solía correr por mis campeonatos de tenis, etc. Pero ingresé en el Servicio de Policía de la India. Y entonces apareció un nuevo modelo de policía. Para mí la policía significaba poder para corregir, poder para prevenir y para detectar. Esto es una definición totalmente nueva para la policía india: el poder para prevenir. Porque por lo general siempre se había dicho “poder para detectar” y eso era todo, o “poder para castigar”. Pero yo decidí que no, que es un poder para prevenir porque eso es lo que aprendí de niña: ¿cómo prevenir el 10 y que nunca sea más de 10? Así es como ingresé en el servicio y se diferenció del modelo de los hombres. No quise diferenciarlo del de los hombres, pero fue diferente, porque mi manera de ser era diferente. Y redefiní los conceptos policiales en India.

(…) Se trata de una policía dura, de una policía igualitaria. Ahora se sabía que aquí había una mujer que no iba a escuchar. Así que me enviaron a todos los destinos indiscriminadamente; destinos a los que otros dirían que no. Hice trabajo penitenciario como oficial de policía. Normalmente, los policías no quieren ir a las cárceles. Me enviaron a la cárcel para encerrarme, pensando que ahora no habría coches ni gente importante a quien multar. Encerrémosla. Así que recibí un trabajo penitenciario. Era un trabajo penitenciario en una guarida de malvivientes. Evidentemente lo era. Eran 10.000 personas, de las cuales 400 eran mujeres, de 10.000, y unos 9.600 eran hombres. Terroristas, violadores, ladrones, mafiosos… A algunos los había encarcelado yo como oficial de policía en la calle. Y entonces, ¿cómo lidié con ellos? El primer día cuando entré yo no sabía cómo mirarlos.

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Una respuesta al post.

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