Los chicos franceses van en falda a clase para protestar contra el sexismo

Por las reacciones provocadas (con necesidad de intervención de los antidisturbios), y los comentarios suscitados, parece que estos gestos que se introducen en lo cotidiano pueden ser tan efectivos, o más, que ríos de tinta y construcciones teóricas. Anotación mental: simplificar mensajes.

moda_siglo_17Recordando aquello de las faldas de los conductores, igual este tipo de protestas se popularizan. Lo curioso es que las faldas han sido, y son, también cosa de hombres, aunque sea en forma de túnicas. Aunque, pensándolo bien, con esta tendencia a invisibilizar a las mujeres, igual termina convirtiéndose en una guerra de castas entre ellos. De momento, esto pretendían los estudiantes franceses:

Decenas de chicos franceses acudieron ayer a clase con faldas en un gesto simbólico contra el sexismo. En Nantes, foco de la iniciativa, las fuerzas antidisturbios tuvieron que separarlos de manifestantes hostiles a las bodas gay y la teoría del género por considerarla una negación de la diferencia sexual. «No es una movilización feminista sino una jornada de reflexión sobre la igualdad y las discriminaciones», puntualizaron los organizadores.

La operación de sensibilización a los problemas del sexismo lleva el nombre de Lo que esconde la falda, título de un libro de la historiadora francesa Christine Bard publicado en 2010. «Esta prenda ha permitido separar a las mujeres de los hombres a lo largo del tiempo», señaló Yohan Bihan, alumno del liceo Emmanuel-Mounier en Angers (oeste de Francia).

«Hoy por un lado los hombres no tienen derecho a llevarla y, por otro, puede ser percibida como provocadora en las mujeres. Uno debería poder vestirse como quiera sin tener que respetar viejos códigos de vestimenta», explicó

Un centenar de chicos se presentaron con las piernas al aire en 22 institutos de Nantes a pesar de la fría mañana reinante en la capital histórica de Bretaña. A unos les había prestado la falda su hermana y a otros su madre. La mayoría se conformó con lucir una pegatina en la que se leía «Yo lucho contra el sexismo, ¿y tu?». «Mi madre estaba súpercontenta de que peleemos así y a mi padre le pareció un poco raro, pero no está en contra», declaró uno de los falderos por un día.

Algunos detractores llegaron a asegurar que los chicos tenían que ponerse pintalabios. «Y las chicas, ¿llevar barba?»

Esto de enseñar las piernas no deja de ser un asunto de épocas, culturas y percepciones. Y todo vuelve, no hay que olvidar que el efecto moda tiene mucho poder. Y las faldas en verano son muy fresquitas, igual las fábricas de cremalleras tienen que reconvertirse.

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