En ninguna otra parte del mundo

Como dicen en Cuartopoder, la propuesta ya sería una gran novedad en cualquier país occidental, pero hacerlo en la “Turquía profunda”, predominantemente rural y con un gran peso de la religión musulmana, supone toda una revolución.

El Partido por la Paz y la Democracia (BDP) presenta para las elecciones municipales de Turquía del 30 de marzo un sistema de co-candidaturas con el que un hombre y una mujer co-presidirán el Ayuntamiento en caso de victoria, un hecho que indudablemente ocurrirá en cientos de pequeñas, medianas y algunas grandes ciudades de las provincias más orientales del país.

(…) El BDP no esconde su objetivo de feminizar la política de Turquía. Realizó una presentación específica con las principales candidatas a las alcaldías y en sus carteles de propaganda suelen utilizar fotografías de las co-candidaturas, mostrando a la mujer vestida a la europea. También está resultando habitual que en los mítines protagonizados por estas mujeres aparezcan las fotografías de las tres militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) asesinadas en enero del año pasado en París.

Mientras tanto en occidente…

Diseñamos modernismos  como el de que el Manchester City hace su “apuesta clara por la innovación” presentando el día internacional de la mujer trabajadora la sección “City Woman” en su web.

En esta área, dedicada al público femenino, compartirán contenidos exclusivos como entrevistas, eventos y promociones. Asimismo ya han puesto en marcha el perfil de Twitter del proyecto: @CityWoman_MCFC.

La iniciativa del City, pionera en el fútbol europeo, da respuesta a la creciente afición femenina a este deporte. Desde el punto de vista del marketing parece brillante, al generar nuevas posibilidades y expandir el enfoque generalizado del mercado futbolístico, que no responde a la realidad actual, ya que hace mucho tiempo que la afición al fútbol dejó de ser “cosa de hombres”.

En otros deportes ya se presta especial atención al público femenino, y en el fútbol no me extrañaría nada que en breve veamos como otros equipos siguen la estela de los Citizens y ponen en marcha proyectos similares.

Y en España en el Congreso…

Tomando el asunto de la conciliación como ejemplo de una de las (muchas) ramas negativas del sistema actual (los problemas de conciliación son consecuencia, no causa), nuestro Congreso estatal, tras seis meses de trabajo de la subcomisión parlamentaria para el estudio de la Racionalización de Horarios, durante los cuales escuchó a decenas de expertos, llegó a conclusiones tajantes:

La crisis ha dejado en un segundo plano la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, y es necesario no sólo recuperar el terreno perdido sino colocar esta compatibilidad en el centro de la agenda política y de la negociación colectiva, una vez que se superen las dificultades económicas.

Es decir, “acordaron” que el congreso pediría al gobierno que ponga fin a los «tiempos muertos» de la jornada laboral española implantando el horario británico.

Pero la subcomisión reconoce que no es un camino fácil. «Se trata de una tarea compleja, puesto que implica una transformación de nuestros usos y costumbres diarios –horas de levantarse, de acostarse, horas totales de sueño, horarios televisivos, de espectáculos—», admite poniendo en valor los mayores efectos positivos que acarrearía la reforma para los españoles.

Parece que la palabra “trabajo” sigue siendo escurridiza. Me pregunto cuanto dinero se ahorraría si elimináramos todas las comisiones de estudio y grupos de expertos. No sabemos que pasará en Turquía, pero de los hechos se aprende más que de los discursos.

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