Tanto si hablamos de procesos educativos como de innovación, las viejas fórmulas ya no sirven. Estamos en la era del “aprender haciendo” y del prototipado. ¿Y que implica?  Pues trabajar directamente en la preparación de la idea como un producto “vendible”, es decir: procesos creativos compartidos, apostar por el trabajo colaborativo y la co-creación.

En lo que respecta a valores como la igualdad y la diversidad, el prototipado implica abandonar posturas proteccionistas y condescendientes y meterse en el barro. Mejor dicho, ser parte del barro con el que se construyen las nuevas realidades. Y eso fue el #ProxectoMascaras, un largo y continuado taller que nos puso a prueba a todo el equipo en el desarrollo de habilidades y competencias porque estábamos siendo actores de nuestra vida y nuestra película.

“200 presentes ni se enteraron de que se estaba grabando una peli”

camarasdetalleLas miradas externas van completando las piezas del puzzle. El pronóstico de Manuel Calvillo sobre los efectos a largo plazo de Máscaras como caballo de Troya tiene mucho que ver el de recursividad que decía Julen estos días.

Esta foto nos la dieron hace poco y es del 11 de mayo de 2011, el día que se estrenó por todo lo alto Calcetin(e)s: era su vida real porque estrenaban su corto de ficción, pero estaban protagonizando su película. ¿En que álbum hay que colocar la fotografía?

Explorar la recursividad está siendo un proceso largo… pero gratificante 🙂

BcrZX7VIUAEOb4A.jpg largePublicación original: Proxecto Máscaras

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