Lo que podía haber sido una buena idea,  recuperar piropos de antaño caídos en desuso, se convirtió en tema de polémica.  Un cartel poco acertado. Porque…

¿Quién no se ha visto en estas situaciones?

– Una persona conocida te lance un piropo respetuoso o con confianza y te guste

– Un desconocido te haga sentir incómoda con sus desagradables comentarios

La campaña cumplió su cometido , ¿no?, llamar la atención. Yo me quedo con el árbol con forma de corazón, aunque sea lo de siempre.

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